Los Tres Gigantes y otros

Los mayoría de los mamíferos silvestres no suelen posar para las fotos como a veces parece que algunas aves lo hicieran. Muchos se mueven durante la noche o en la penumbra y los que son activos en horas diurnas tienen la huida muy desarrollada como método de defensa. Otros dominan la habilidad de esconderse con tal perfección que resultan invisibles y el observador puede pasar a escasos metros de ellos sin percatarse de su presencia. Esto hace que sea más probable ver a los más ariscos en las imágenes de las cámaras trampa que cara a cara. Pero en el área de la Estación Tres Gigantes es tan abundante la fauna que no resultan raras las visitas de los más increíbles bichos, que hasta atraviesan el patio cuando reina la calma.

DJI_0016 (2).JPG
La Estación Los Tres Gigantes y el Río Negro. Enfrente: Parque Nacional Otuquis, Bolivia (foto: MilyCorleone)

Un caso ilustrativo de los que se comportan muy esquivos, es el del Aguara Pope, literalmente zorro mano ancha, el mapache cangrejero que en Uruguay llamamos Mano-Pelada. Sus huellas están por todos lados cada mañana, evidenciando su presencia, pero toparse con él es un asunto bien diferente. Empezando por este amigo, aquí va un pequeño y desordenado catálogo de algunos animales que comparten con nosotros la capacidad de generar leche y tener pelo, y que habitan el Gran Pantanal

Huella de Aguara Pope (1)
Inconfundible huella de la sensible mano del Aguara Pope
Aguara Pope, Mapache cangrejero, Mano Pelada (Procyon cancrivorus)
Aguara pope
Y Tati logró capturarlo! (foto: Tatiana Galluppi)

En la Familia del anterior también se encuentra el Coatí, aquel bichito simpático que algunos turistas tratan como si fuera un animal doméstico en varios parques, principalmente en el Iguazú. Muy frecuente en el mercado negro de mascotas silvestres, lejos está de ser ese peluche que creen. Se trata de un carnívoro oportunista, con una amplia dieta y vida social interesantísima. Además de ser un grave error domesticarlo, no es para nada inteligente ponerle la mano en la boca o entre las uñas a un individuo adulto. El siguiente es un macho solitario que anduvo en las inmediaciones de la Estación por unos días que, aunque se comportaba de modo nervioso, manteniéndose alerta, me dio oportunidad de enfocarlo varias veces.

Nasua nasua (1)
Coatí, Kuati, (Nasua nasua)

Nasua nasuaNasua nasua


Mucho más aventurado es el Aguara’i o Zorro Perro, que no duda en husmear entre nuestras cosas cada vez que tiene chance. Esto hace que la probabilidad de encuentro sea alta. A menudo lo vi cruzar los patios de la Estación, solo o en pareja, durante el día o la noche buscando algo que llevarse. El botín puede ser incluso un zapato o la tapa de una olla. Su astucia y atrevimiento le valieron el adjetivo de Letrado. Que esté comprendido en el orden Carnivora no es un impedimento para que buena parte de su alimentación conste de frutas, lo que lo convierte en un dispersador de semillas, un gran sembrador de Caranday (Copernicia alba), que no desprecia cazar un roedor, un ave o un teju.

Cerdocyon thous
Aguara’i , Zorro , Cerdocyon thous
Aguarai
Predando un reptil al anochecer en el patio de la Estación. (Foto con flash)

Los artiodáctilos, aquellos mamíferos ungulados con sus patas terminadas en un número par de dedos de los que apoyan en el suelo al menos dos, están representados en el Pantanal por ciervos y cerdos salvajes. No siempre es fácil dar con ellos aunque son abundantes. De hecho el Tañy katî o Pecarí Labiado forma grandes piaras de adultos, juveniles y crías como las de las siguientes capturas de cámara trampa.

Tanykati

Tanykati (2)
Pecarí Labiado, Tañy katî, Kure ka’aguy (Tayassu pecari)

Su primo de menor tamaño, el Pecarí de Collar o Kure’i, recorre los senderos permanentemente y además de sus huellas, es común encontrar sus revolcaderos, barriales donde toma sus baños que lo refrescan y alivian de parásitos y picaduras. El de la siguiente foto pasó durante mi primer estadía en Tres Gigantes a unos 15 metros de donde estábamos tomando tereré y en los siguientes días volvimos a encontrarnos por ahí.

Kure'i

Pecari tajacu (2)
Kure’i o Pecarí de Collar (Pecari tajacu) a punto de desaparecer otra vez en el sendero.

Del Ciervo de Pantano, o Guasu Puku, había fotografiado y filmado varios individuos cuando acampé y recorrí en moto los Esteros del Iberá. Durante los meses que estuve en el Pantanal vi apenas un macho, que pastaba en la costa boliviana del río Negro, desde la lancha piloteada por don Asterio. El encuentro duró breves instantes y no volví a avistar a la especie, pero las cámaras en los senderos de la Estación la capturan de vez en cuando. Sin embargo, probablemente en los pastizales de Otuquis, allí enfrente en Bolivia, viva una de las poblaciones más grandes que aún existen.

guasu puku en la orilla del rio negro
Ciervo de Pantano o Guasu Puku (Blastocerus dichotomus) en la orilla del río Negro con una pareja de Picabuey o Caballerizo (Machetornis rixosa) en su lomo.
DJI_0031 (2).JPG
Pastizales de Otuquis (foto: MilyCorleone)
Guasu puku
Guasu Puku en el  sendero Jurumi.

Guasu puku 2

Una hembra, captada por don Asterio, cruza nadando el río Negro en dirección a Otuquis

El Guasu Vira, o Corzuela parda, parece vivir al límite permanentemente. Cuando las cámaras lo captan, muchas veces se lo ve en actitud de alerta, moviéndose con precaución, oteando y aguzando el oído en el aire, en busca de indicios de la presencia de alguno de sus predadores que no son pocos. A veces aparece agitado, con su lengua afuera, quizás luego de una veloz huida, y otras directamente se lo ve en plena carrera.

guasuvira
Guasu vira, Corzuela Parda (Mazama gouazoubira)

Las pequeñas astas sin ramificaciones nos indican que el individuo de esta foto es un macho adulto, siendo que se desarrollan a partir del primer año de vida y no ocurren en las hembras.
Mazama gouazoubira
Hembra de Mazama gouazoubira (foto: Tatiana Galluppi)

Ungulado como los anteriores, pero perteneciente al Orden de los Perisodáctilos, el enorme tapir o mborevi, con mayor masa corporal que cualquier otro mamífero terrestre sudamericano, también deambula en la reserva. Este inteligente animal, vulnerable desde el punto de vista de su conservación, considerado un ingeniero del bosque, un diseñador de caminos, que también puede nadar e incluso bucear, y que se alimenta de hojas, ramas y frutos valiéndose de su trompa o prosbócide, a pesar de su gran tamaño se comporta tímida y silenciosamente.

Mborevi (2)
Tapir, Anta o Mborevi (Tapirus terrestris) captado en cámara trampa

Mborevi (1)


Roedores hay muchísimos. – Anguja!, anótenlo en mi lista!, le dije a los muchachos, en broma, apuntando con la linterna a un ratón, sin idea de a que especie pertenecía. Pero de entre aquellos que tienen sus afilados incisivos en permanente crecimiento y son más numerosos que ninguno en nuestra Clase, destaca en el Pantanal el mayor roedor existente en la actualidad. El manso y hervíboro Carpincho, fuente de proteínas para humanos y otros predadores, sigue siendo un sobreviviente exitoso de los esteros, ríos, lagunas y manglares al este de Los Andes, y en el Pantanal es especialmente abundante. Hydrochoerus hydrochaeris (1)

Hydrochoerus hydrochaeris + Machetornis rixosa (3)
Este individuo, permanentemente acompañado de su amigo el Picabuey o Caballerizo, estuvo pastando y descansando varios días en el patio luego de emerger de las aguas del río junto al muelle flotante.

Su ladrido de alerta es inconfundible y una vez que se sumerge parece desaparecer en el río ya que aguanta su respiración por cinco minutos y, siendo como es de veloz, el tiempo es suficiente para emerger fuera de peligro la mayoría de las veces. Pero también sabe cruzar los cursos de agua con los ojos y fosas nasales afuera, cuando no se siente amenazado como los siguientes.

Hydrochoerus hydrochaeris (2).jpg
Carpinchos (Hydrochoerus hydrochaeriscruzan el río Negro desde Paraguay a Bolivia sin documento, igual que la cierva y que un servidor.

Sus pies, ligeramente palmeados, están adaptados a la locomoción terrestre y acuática. Suelen dormir ocultos en los pastizales altos y evitan el agua cuando su cuerpo presenta algún tipo de sangrado, que pudiera atraer a predadores como pirañas entre otros.

extremidades delanteras carpincho
Manos (extemidades anteriores) de Carpincho
pata trasera carpincho
Pata (extremidad posterior) de Carpincho

Mucho más pequeño y terrestre que el Carpincho es el Agutí de Azara o Akuti sa’yju. Este simpático y graciosito en sus movimientos, forma parejas estables que ocupan un territorio de no más de tres hectáreas por lo que es relativamente fácil observarlos varias veces en los mismos lugares después del primer avistamiento. Es muy divertido verlos interactuar y comer, sentados en sus cuartos traseros utilizando sus manos para llevarse un fruto o una semilla a la boca, como podríamos hacerlo nosotros mismos.

Dasyprocta azarae (1)
Agutí, Akuti Sa’yju (Dasyprocta azarae) cruzando un charco después de una lluvia en el patio de Tres Gigantes

Dasyprocta azarae (2)Dasyprocta azarae (3)Dasyprocta azarae (4)Dasyprocta azarae (5)Una tarde salí con la cámara en busca de unas aves que faltaban en mi lista y me agarró de lleno una potente lluvia pantanera. El resultado fue mi teleobjetivo lleno de agua y muy pocos registros. Mientras hacía lo posible por secarlo, ya con el sol brillando cual si nunca hubiera llovido, como suele suceder en el Pantanal, salió de entre la vegetación la señora Agutí con sus dos crías. Otra vez experimenté esos sentimientos encontrados, en los que no estoy seguro si estoy infinitamente feliz por lo que estoy viendo o frustrado por no poder guardar una imagen del maravilloso evento.


Si bien todos los mamíferos, según lo explican la evolución y sus evidencias, difieren del ser humano minimamente comparándonos con cualquier otra forma de vida, tenemos unos familiares tan próximos, a los que nos asemejamos tanto, que puede resultar difícil afirmar en qué nos diferenciamos realmente. En el Pantanal hay registros de las cinco especies de primates que existen actualmente en Paraguay, además de nosotros.   Sin alejarse más de 200 metros de la Estación, si uno se mueve en silencio, es bastante probable encontrarse con dos de ellas. Como ambas emiten vocalizaciones audibles a gran distancia, buscar el lugar de donde provienen puede ser la forma de dar con ellos. Se trata de los Karaja (carayá) o Monos Aulladores Negros (aunque las hembras son rubias) y de los Ka’i Ygau. Los primeros forman grupos compuestos por un macho adulto, varias hembras, sus crías y machos juveniles. Su desplazamiento es lento si se sienten seguros y descansan buena parte del día. En ocasiones hemos quedado mirándonos por varios minutos, ellos, ellas y yo, como también había sucedido en el Iberá.

Alouatta caraya
Hembra Karaja o Carayá (Alouatta caraya)

Alouatta caraya (5)

Alouatta caraya
Macho adulto de Karaja o Carayá (Alouatta caraya)

Al amanecer y al atardecer aúllan en grupo, informando su posición a otros y como forma de mantener la cohesión. A veces se escucha claramente como se responden a un lado y otro del río Negro. Admiro su tranquilidad, su perfecta adaptación a la vida en los árboles, de donde a veces bajan por agua. Se sabe que también ingieren tierra ocasionalmente, quizás como forma de incorporar minerales en su dieta o para neutralizar sustancias indigestas presentes en las hojas que comen, complementadas con frutas y semillas.Alouatta caraya (9)Alouatta caraya (10)

Otra tarde estaba muy concentrado sacándole fotos a un Pato Cara Blanca asediado por una pareja de Caranchos en un charco del patio de la Estación, cuando de repente sentí un crujido de madera a mis espaldas. Era un Karaja macho joven y solitario que caía con la rama de guayabo quebrada por su peso. A pesar del tremendo golpe que se dio, agilmente salió a la carrera en cuatro patas rumbo al monte. Por varios días habitó y lo pudimos ver en el primer tramo del sendero Arirai.Alouatta caraya (7)Alouatta caraya (6)

Además de escucharlos, existe una forma de encontrarlos que obliga a mirar para abajo antes que hacia arriba. Las fecas frescas son un señal efectiva, pero evitaría interponerme en su caída libre.  ⇓⇓⇓Feca Karaja.JPGLa distribución de los Karaja es la más austral de América en cuanto a primates no humanos, de hecho hay registros recientes de su presencia en los departamentos del norte de Uruguay, como lo documenta este video⇐ click para verlo.


Mucho más pequeños, inquietos y de movimientos rápidos, son los Ka’i Ygáu, que además de alimentarse de vegetales, capturan insectos y otros artrópodos que, siendo tan abundantes en el Pantanal, los proveen de una fuente de proteína permanente.

Callicebus pallescens (3)
Ka’i Ygáu, Monos Tití Blancos o Titís Chaqueños (Callicebus pallescens)

Callicebus pallescens (1)A veces sus voces son suaves y dan la sensación de estar escuchando una conversación en una lengua desconocida. Pero otras, su griterío resulta caótico. 

Callicebus pallescens (2)
Esta madre estaba muy enojada conmigo porque su cría se llevó un gran susto cuando me vio pasar caminando con la cámara. Ninguno de los dos paró de gritar hasta que me alejé bastante.

kai ygau 2017 (3)


Los felinos salvajes, objeto de temor y admiración para la humanidad desde la noche de los tiempos, forman parte de diversos mitos y les son concedidos incluso poderes sobrenaturales en algunas culturas. El sigilo los define. Muchos son predadores tope en los ambientes en que habitan. De entre ellos, el jaguarete, la verdadera fiera, capaz de tumbar al gran tapir y cazar al yacaré en el agua, es el máximo exponente en el Pantanal y en todo el continente. Tercero por masa entre los grandes gatos vivientes del mundo, único perteneciente al género Panthera en América, es capaz de una mordedura tan potente que mata a sus presas clavando los dientes en el cráneo de éstas, alcanzándoles el cerebro.  Aún con tanto poder físico e inteligencia, tiene un enemigo que ha puesto en jaque su existencia y que ha logrado que su antigua área de distribución y poblaciones hayan mermado significativamente. Ese oponente, el animal más brutal, según me lo definió un señor yshyr en el Aquidabán, no es otro que nosotros.

Panthera onca en el sendero Tatu Carreta
Jaguar, Tigre, Jaguarete, Onça Pintada (Panthera onca) en el sendero Tatú Carreta.

Pero, aunque difícil de ver, el tigre americano aún encuentra refugio y sustento en el Pantanal paraguayo, y conservar a esta especie, fundamental para el control biológico de las poblaciones de otras, es una prioridad si la intención es mantener saludables a los ecosistemas que integra.Panthera onca

Craneo de Panthera onca en Tres Gigantes
Cráneo de Panthera onca en el pequeño museo de Tres Gigantes

De menor tamaño y mucho más extendido, pero no menos fascinante, es el Puma. Goza de una capacidad de adaptación que le ha dado la posibilidad de ser el animal silvestre terrestre con la mayor distribución territorial de las Américas. Se lo puede encontrar desde Canadá hasta el sur de la Patagonia. Es capaz de cazar ciervos pero también se puede arreglar con animales pequeños e incluso comer invertebrados. En jopara se lo llama León Piru, quizás porque es normal que se lo vea flaco y huesudo. Pero su agilidad y habilidad para subir a los árboles de un salto tal vez expliquen la razón de que sea un bicho liviano.

Puma concolor (1).jpg
Puma, León americano, Jagua Pytâ (Puma concolor)

Puede estar a pocos metros sin que lo veamos. Las cámaras trampas me lo demostraron. Sucedió reiteradas veces que una de ellas captara a un visitante o a un guardaparque y en la siguiente foto, con pocos minutos de diferencia, apareciera un Puma. Habiendo pensado sobre eso, dejamos una cámara de acción filmando en un sendero, donde sus huellas eran frescas. El resultado está en el siguiente video.


Pequeño pero feroz es el Ocelote o Jaguarete’i, tercero por tamaño entre los felinos del continente.  Lamentablemente ni don Asterio ni yo conservamos la foto que él tomó con su celular, en la que este tigrillo derribaba a un guasuvira en el patio. Es grande su coraje. Una tarde pasó cerquita nuestro, pero a pesar de que traté de seguirlo y anticiparme ingenuamente a que cruzara el sendero, no pude fotografiarlo. No hay drama, nos encontraremos de vuelta.

Leopardus pardalis.jpg
Ocelote, Jaguarete’i (Leopardus pardalis)

Los Mustélidos son una familia de mamíferos carnívoros que habita en todos los continentes. Algunos son terrestres como los Hurones y otros están adaptados a nadar y bucear como los Lobitos de río. Por su semejanza con el primero, el siguiente es conocido como Hurón Mayor. Este oportunista capaz de alimentarse de frutas, vertebrados e invertebrados y carroña, es llamado Eira en guaraní, que significa miel, quizás por la predilección que por ella tiene. Pocos días después de que regresé a Asunción, recibí las siguientes fotos. Un Eira había salido del monte y visitado el patio.

Eira baraba
Eira, Hurón Mayor, Irara (Eira barbara) fotografiado por Nery Chamorro

Siguiendo en esta familia llegamos a una de las especies que le dan nombre a la Estación. Las Nutria Gigante, tal vez más conocida por su nombre en portugués, Ariranha, en guaraní se llama Arirai y se trata de la única especie social entre los mustélidos, formando familias de hasta más de ocho integrantes, entre la pareja y su prole. Un adulto puede alcanzar los 45kg y medir 1,80m de largo total. Eso la ubica como el mayor mustélido del mundo. Desde adolescente las conocí por documentales y soñé con verlas, remar y nadar en sus aguas. Tres Gigantes me dio la primera oportunidad de concretarlo y no me olvido nunca más.

Pteronura brasiliensis (1).jpg
Nutria Gigante, Arirai (Pteronura brasiliensis) desde un kayak en el río Negro

Muchas veces salí a su encuentro. Son animales curiosos que me permitieron acercar bastante con el kayak y aunque no es fácil remar y sacar fotos, tengo muchas de las nutrias tomadas en la primera y segunda estadías.Pteronura brasiliensis (2)Pteronura brasiliensis (8)Pteronura brasiliensis (7)Pteronura brasiliensis (6)Pteronura brasiliensis (3)Pteronura brasiliensis (4)Sus vocalizaciones son muy variadas y parte importante de su íntima convivencia familiar. Cuando las crías se asustan o se encuentran apartadas de sus padres, gritan de manera tal que recuerdan un llanto desgarrador. Tanto en el agua como en tierra se comunican permanentemente. Construyen sus madrigueras escavando agujeros en la orilla del río donde los cubre la vegetación. A veces es posible encontrarlas por el olor que despiden los restos de los pescados que comen y que son aprovechados por otros animales.

Arirai bebe.jpg
Cría de Nutria en la entrada de la madriguera o Arirai Kua. (Foto Tatiana Galluppi).

Los Xenartros son  los mamíferos placentarios más antiguos de Sudamerica, conformando un Superorden que abarca los órdenes Pilosa y Cingulata. A cada uno de ellos pertenece un gigante de los que nos falta nombrar. Del primero forman parte los Osos Hormigueros y los Perezosos. Del segundo, todos los Armadillos o Tatúes. Como conté anteriormente, hubo días en los que mis equipos estuvieron secándose y en los que me sentí desarmado. La primera mañana en esa situación estaba tomando mate en la casa de guardaparques cuando Gustavo llegó avisándome de la presencia en el patio de un animal que sabía me iba a interesar. Se trataba de un Kaguare o Tamanduá, que hacía días andaba en la vuelta. Salí atrás de él con mi teléfono, que era lo único con lo que podía grabar.

En mucho sitios, tanto en Paraguay como en Uruguay, había llegado tarde a la aparición de este animalito o me había ido antes, pero esta oportunidad no la iba a dejar pasar. Lo vi desde lejos y lo alcancé en un charco, describiendo una amplia curva para no correrlo ya que, si bien mis ganas de encontrarme con un individuo de su especie eran grandes, lo principal es interferir lo menos posible con las actividades de los bichos silvestres y esto siempre lo tengo presente.

Tamandua tetradactyla
Kaguare, Tamanduá, Oso Melero (Tamandua tetradactyla)

El Kaguare se alimenta mayormente de hormigas, termitas, abejas y avispas, además de la miel que las dos últimas producen. Posee cuatro dedos en cada mano terminados en afiladas púas que utiliza para romper los nidos de los insectos e introducir su larga y pegajosa lengua, con la que los extrae. Pero también se vale de sus garras para defenderse como última opción. Llegado el caso, se para sobre sus patas traseras y abre los brazos esperando al agresor para rasgarlo. Un detalle interesante es que su cola, carente de pelo en el último tramo, es prensil, siéndole muy útil para trepar y mantenerse en las ramas de los árboles, donde encuentra la mayoría de sus presas. Si bien era más grande de lo que pensé, el segundo gigante en realidad es su primo.Myrmecophaga tridactyla en Tres GigantesEl Oso Hormiguero en guaraní se llama Jurumi, lo que se traduce como “boca pequeña”. Su mandíbula está soldada al cráneo dando lugar a un hocico alargado y cónico, que carece de dientes y que está perfectamente adaptado a su alimentación. Es un gran caminador que se desplaza dentro de territorios de hasta 25 km². No construye madrigueras pero aprovecha huecos y depresiones del terreno para descansar, cubriendo su cuerpo echado con su cola de espeso pelaje. Al igual que el Kaguare, las madres transportan a su única cría sobre el lomo durante el primer período de vida. La actitud del Jurumi es inofensiva pero, de verse atacado, puede volverse muy peligroso al utilizar como armas las tres garras que tiene en cada mano. De hecho, se ha observado y documentado que el propio Jaguarete tiende a evitar enfrentarlo. La distribución territorial del Oso viene decreciendo y ya se han dado desapariciones locales. Probablemente el Chaco sea la región donde más individuos existen, pero el aumento de las poblaciones humanas con su desarrollo agropecuario y las infraestructuras viales lo presionan y cercan.  Sufre atropellamientos en las rutas, fui testigo de eso en la TransChaco, en las inmediaciones de Pozo Colorado.

Myrmecophaga tridactyla
Jurumi, Oso Hormigero (Myrmecophaga tridactyla) en la puerta de la casa de guardaparques.  (foto Tatiana Galluppi)

Por último, en la familia de los dasipódidos, última sobreviviente del orden Cingulata, que fuera mucho más extenso y contuviera enormes exponentes de la megafauna sudamericana como los gliptodontes, llegamos al tercer gigante. El Tatú Carreta que, al igual que sus parientes pequeños, tiene la piel protegida por placas óseas y las extremidades provistas de grandes uñas que le sirven para escarbar el suelo en busca de alimento y construir su refugio, puede superar los 60kg, lo que lo convierte en al armadillo más grande y pesado que aún existe. Para satisfacer su apetito de invertebrados,  hace recorridos que superan los 3km diarios. Es un constructor. Sus enormes cuevas, una vez abandonadas se convierten en alojamiento de los más diversos seres. Verlo se ha hecho cada vez más difícil y, de hecho, la siguiente captura con cámara trampa no fue obtenida en el Pantanal, aunque sí dentro del departamento de Alto Paraguay

Priodontes maximus
Tatú Carreta (Priodontes maximus)

Arirai (la nutria) , Jurumi (el oso hormiguero) y Tatú Carreta son Los Tres Gigantes y cada uno da nombre a un sendero interpretativo de la Estación. Estas especies junto con algunas que enumeré y otras, ocupan categorías comprometidas en cuanto a riesgo de extinción. El Libro Rojo de Mamíferos del Parguay describe la situación de cada una de ellas. Está disponible en PDF haciendo click en este enlace.Libro Rojo Mamiferos Paraguay


La lista completa de mamíferos registrados en el Pantanal es muchísimo más larga y diversa que la que presenté en este post. Incluye algunos muy escurridizos como pequeños marsupiales, también una especie de ardilla, muchos murciélagos, con los que conviví bastante pero no nombré ninguno y de los que sé muy poco, y probablemente se sigan sumando especies nuevas; unas por ser aún desconocidas y otras porque los cambios en el clima y el uso del suelo las obliguen a modificar su distribución. 


Que estos animales maravillosos sigan existiendo en el futuro, depende de estrategias que permitan conservar su entorno lo menos antropizado posible y de generar alternativas de producción sostenible con las personas que comparten su territorio. No la tienen fácil, pero también es cierto que durante mis viajes por la región he encontrado más y más personas que están involucradas en esto, de diferentes formas, desarrollando proyectos y llevando adelante actividades que tienen la conservación como fin. Saberlo, y participar de alguna manera, me pone casi tan contento como cuando me encuentro con los animales salvajes.


Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.


Agradezco infinitamente a todos mis amigos y amigas en Bahía Negra y Tres Gigantes, a Tati Galluppi por enviarme sus fotos y a Viviana Rojas (Coordinadora del Programa de Conservación de Especies de Guyra Paraguay) por permitirme usar las capturas de cámara trampa en este blog.

DJI_0019 (2).JPG
Tres Gigantes es magia pura. (Foto: MilyCorleone)

17 comentarios en “Los Tres Gigantes y otros

  1. Parabéns pela postagem, excelente explanação sobre Los Tres Gigantes e sua bicharada, que lugar lindo, maravilhoso e riquíssimo em Biodiversidade, um núcleo de Alta Biodiversidade, imprescindível e um patrimônio da Humanidade e de nossa Latinoamérica. Parabéns a todos envolvidos, pesquisadores, guarda-parques, ambientalistas e Apaixonados pela Vida como nós meu Amigo, fotos incríveis da uma alegria imensa em ver. Gracias e Saludos.
    Después de la tormenta … acredito no Arco-íris, ou o que seria do arco-íris sem a tormenta sem a força motriz da Vida a espiral da Vida que conspira a nosso favor Coexistir sentir no olho da tormenta a Vida nutre-se em Vida….
    Abraço Fraterno!!!

    1. Muito obrigado pelo seu comentário e conceitos! A região em que você desenvolve suas atividades também é muito interessante para mim. Compartilho, aqui embaixo, o link para o seu site, que eu acho muito inspirador. Abraço!!

  2. Muy enriquecedor tu blog, y ojalá, cómo dices tú , estos animales maravillosos sigan existiendo y muchas personas contribuyan a que así sea
    Felicitaciones y adelante

  3. Gracias, amigo; es un trabajo increíble! Nada mejor que tu esfuerzo fotográfico para ponernos tus botas y acompañarte en esa peregrinación de aventuras, de conocimiento y gloria de nuestra fauna. SALUDES!!

  4. Vas avanzando entre las palabras y las fotos y pareciera que uno mismo está ahí gracias por trasportarnos en tu viaje sigue así para adelante abrazos

Responder a Graciela Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s