Ñacunday, Alto Paraná

Con el Parque Nacional Ñacunday como meta, recorrí los 250km que me separaban de él, en un día de primavera soleado, perfecto para la moto, lo que me facilitó la decisión de arrancar. Salí de Ynambu, municipio de Alto Verá, y crucé Karonay, en dirección a Pirapó (otra localidad fundada por inmigrantes japoneses en la segunda mitad del S. XX) para alcanzar la ruta sexta y tomarla en sentido a María Auxiliadora, aún sin salir del departamento de Itapúa.  En algunos campos dominaba el color del rastrojo de trigo, mientras que en otros la soja ya verdeaba. x DSCN8871 2.jpgAntes del límite con el departamento de Alto Paraná, entrando a éste por el sur, en precarias viviendas habitan familias de campesinos sin tierra junto con sus animales domésticos, a ambas márgenes del asfalto. El contraste entre el interminable latifundio granero y los que tienen un techo rudimentario y media docena de gallinas como toda propiedad, también forma parte del paisaje del Paraguay rural, con mayor desigualdad de oportunidades en algunos distritos con respecto a otros y especial énfasis donde predominan los monocultivos. Abandoné la ruta en el cruce a Iruña y de ahí en adelante viajé en parte sobre empedrado y el resto sobre el mismo sustrato en el que siembran, pero más apisonado. A veces salpicados de islas de eucalipto o cortados por pequeños cursos de agua que fluyen hacia el Paraná, aquellos mares verdes y dorados que me parecían infinitos, en su mayoría patrimonio del Rey de la Soja junto con los silos y la maquinaria, fueron hasta hace pocas décadas Bosque Atlántico Paranaense. soja infinitax DSCN8876

x DSCN8873 2.jpg

x DSCN8878Así como mi ropa, los bolsos y la moto, la lechuza que me observaba mientras me decidía en una bifurcación del camino, estaba cubierta del polvo ferruginoso, inevitable para quien anda al ras o hace contacto con yvy pytâ, el fértil suelo del alto Paraná que se originara a través de la descomposición de roca volcánica y que es capaz de sostener una enorme diversidad de plantas con gran demanda de nutrientes.

Lechuza de campo tierra colorada 1
Athene cunicularia

x DSCN8857Para acceder al pueblo y a la entrada al Parque Nacional, hay que cruzar el Ñacunday aguas arriba de los saltos. A falta de puente, funciona la balsa que me transportó a la orilla de enfrente. Balsa sobre el Ñacundayx DSCN8879x DSCN8880x DSCN8881
x DSCN8882.jpgAsí como venía, con todo el equipaje encima, siguiendo los carteles llegué al salto de agua mas alto existente en la actualidad en territorio paraguayo. Las aguas del Ñacunday, a menos de 1km de su desembocadura en el Paraná, se precipitan desde 40 metros de altura en sus 70 metros de ancho, produciendo un espectáculo que, en sí mismo, justificó el viaje. Por esto, la hospitalidad de la gente que conocí en los días siguientes y la amistad de los guardaparques  locales, las tomo como un regalo y las valoro como tal. El puesto número 1 en saltos, hasta 1982, lo tenían los Saltos del Guairá, en el departamento de Canindeyú. Las que fueran las mayores cataratas del mundo por su volumen en litros por segundo, hoy se encuentran bajo el lago de la represa de Itaipú.

Desde dónde se mire, y con lo que se fotografíe, el salto es monumental. Así puede apreciarse en la foto captada con drone que me cedió José Luis, o en la que me envió Wilson, tomada con su celular desde la lancha. En su belleza, es triste percibir que las aguas, cada vez más rojizas, arrastran el sustrato erosionado por el continuo laboreo de la tierra y pérdida de estructura.

foto: Wilson ( guardaparque de Ñacunday)

Muchos cursos de agua que fluyen hacia el Paraná, en uno o más puntos de su recorrido, saltan abruptamente. Esto se debe al accidentado terreno de la cuenca sedimentaria, lo que junto al enorme volumen de agua que comprende, han determinado su gran potencial hidroeléctrico.DSCN9004 (2)Dentro de la porción sobreviviente de bosque que el Parque Nacional protege, como en todo el bosque altoparanaense remanente, la vida abunda y lo primero que llama la atención es la cantidad y variedad de mariposas, y de artrópodos en general, que pueden verse en todos los rincones.x DSCN8894.jpgx DSCN8899.jpgx DSCN8917.jpgx DSCN9017x DSCN9005x DSCN9042.jpgx DSCN9066Diversas arañas ensayan sus tácticas de caza y de supervivencia tejiendo sus eficientes trampas u ocultándose en huecos. La de la última foto no duda en esconderse en la hojita seca que tiene como guarida ante el primer indicio de peligro.x DSCN8983.jpgx DSCN8965.jpgx DSCN8967.jpgx DSCN8996x DSCN8968.jpg

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Bromelias no faltan !

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xDSCN9058.jpgEl Puerto Ñacunday, a orillas del Paraná, en la desembocadura del río que le da nombre, situado en la rivera opuesta a Puerto Esperanza, provincia de Misiones, Argentina,  fue en un principio propiedad de la empresa Industrial Paraguaya, quien se ocupó de la tala del bosque durante los años en que explotó su madera. Actualmente se puede cruzar la frontera entre un puerto y otro en botes a remo que se ofrecen para ese servicio.xDSCN9104xDSCN9109

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Acceso a territorio argentino

xDSCN9126Durante 5 días y sus noches compartí la casa en la que el equipo de guardaparques estaba viviendo provisoriamente, mientras se terminaban de construir las nuevas instalaciones, hoy ya en funcionamiento. En las largas caminatas que hice, fui invitado por algunos pobladores a conocer sus viviendas, terrenos y cultivos, a comer con los obreros que trabajaban en la nueva estación, viajé en el asiento trasero de la moto de un señor que no aceptó la idea de que iba caminando por el gusto de hacerlo, destapé muchas cervezas junto a la cancha de voley, lugar de encuentro y diversión como en tantos pueblos paraguayos, participé de una fiesta con música en vivo y baile de la que no me voy a olvidar más nunca, nadé en el Ñacunday y anduve en bote por el Paraná. En conclusión, en uno de los distritos más olvidados del este, donde se aplica que cuanto más rica en recursos es una localidad o una región, mayores son la desigualdad en la distribución y el impacto ambiental, viví algunas aventuras que me aproximaron a la idiosincrasia de esta amable gente, que no dudó en compartir tereré y conversación con un viajero que se fue hasta allá para saber de ellos y conocer desde adentro aquella mancha de bosque en el mapa, que sobrevive con su salto, aislada por un cerco de agroindustria.

No faltó quien aclarara que el refrán pueblo chico – infierno grande pueda ajustarse a la vida cotidiana de los parajes del distrito, pero no me extraña. Ñacunday enfrenta problemas de acceso a servicios que en las grandes ciudades se consideran básicos y el conflicto por la tierra es constante ya que en su enorme mayoría está en manos de grupos de empresarios formados por los llamados brasiguayos. No es fácil.

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También en Ñacunday, los guardaparques tienen su huerta

x DSCN9081Luego de desayunar con el equipo, até una vez más los bolsos y me despedí agradecido por las experiencias, para volver a viajar entre la soja, los 70km de tierra y charcos colorados que me llevarían a Ciudad del Este.xDSCN9137.jpgEn una pendiente pronunciada, el saldo de agotamiento físico + fiesta + poco descanso, me pasó factura y no pude terminar de estimar la profundidad del pozo que me esperaba en el bajo. El resultado fue barro hasta en la barba y un poco de mal humor, que se disiparía completamente cuando al detenerme para prender uno de los puros caazapeños que conservaba, en las inmediaciones de Los Cedrales, pude observar una Polla de Agua que revolvía con sus patas la bosta del ganado buscando alimento para la camada de pichones que la rodeaban.Esa visión de la vida abriéndose camino hacia el futuro en un entorno modificado, en forma de una gallinita silvestre que cría al borde del tajamar de una granja, resumió para mi, en una imagen, mi primer pasaje por el sur de Alto Paraná.Una hora después llegaría a la casa de una leyenda entre los moteros y viajeros en general. El Tío Polaco y su familia serían mis anfitriones, en Presidente Franco, área metropolitana de Ciudad del Este, capital del departamento y segunda ciudad por población del país, durante unos días de recuperación en los que mi cuerpo y mente volverían a ser uno conmigo, para retornar al movimiento de un viaje tan intenso y nutritivo como podía haber deseado..

5 comentarios en “Ñacunday, Alto Paraná

  1. Espectacular Guillermo!!! Después de conocer algo de lo que relatas y ahora leer, revivo cada instante y pienso: que pena no estar contigo en aquel momento, serías el guia perfecto! Impresionante la majestuosidad de la naturaleza. Es una pena , como dices, que ya se ven algunas aguas rojizas por efecto de los movimientos de tierra agroindustriales. Excelente trabajo Guille!!!

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