… vuelve a ser Corrientes

Para explicarme un poco mejor, acerca de lo que fui a buscar a la Estancia Rincón del Socorro, comparto el siguiente video. Cuando lo vi me resultó muy motivador y, a pesar de que la voz en off a veces pueda recordar al presentador de documentales de Los Simpsons, creo que tiene pasajes especialmente emocionantes.

Antes de salir de casa, me quemé los ojos frente a la pantalla buscando todo el material posible sobre lo que podía encontrar en los Esteros de Iberá. Me hubiera gustado conversar un poco más con las personas que supe que habían ido, pero no fue posible. Eso no me sorprende porque estoy acostumbrado a la soberbia que abunda en Uruguay en torno a la conservación, la ecología, etc. No siempre es así, también tengo algunos “héroes” en la Banda Oriental, pero a veces parece más importante la imagen, quién fue que tomó la foto, qué título ha obtenido, de quién es amigo, a qué organización pertenece, qué papeles ha publicado y así. Eso no va conmigo, me siento un salvaje y me importa muy poco, a la hora de absorber conocimiento y compartir experiencias, si mi interlocutor es doctor en alguna cosa o si es analfabeto. En ambos casos, y en muchos intermedios, me he visto enriquecido con el aporte del otro y, por eso mismo, por la infinidad de posibilidades que he tenido y tengo, es que estoy muy agradecido con la vida y con las patas bastante embarradas como para tomar en serio a cualquier fantasma con ego grandote.

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Caminando por paisajes como éste, anduve buscando al Yurumí. ¿Dónde sino?

En Rincón del Socorro fui muy bien recibido, tanto por el personal de mantenimiento que se encontraba lavando una de las camionetas cuando llegué en la moto, como por el Director de Manejo y Conservación y por los guardaparques con los que compartí la tarde del día siguiente. Todos ellos pueden expresar mejor que yo qué es lo que allí se desarrolla. Por eso cito la página del Proyecto Iberá, donde está muy bien explicado de qué se trata.

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Click sobre la imagen para ver la página

Ya en Mercedes había visto los afiches de “Corrientes vuelve a ser Corrientes”, aquellos que se refieren, entre otras cosas, a la reintroducción de fauna localmente extinta. Los siguientes son algunos de ellos. Las imágenes las tome prestadas de la pagina antes mencionada.

Me resulta muy interesante el asunto y sobre él conversé con con biólogos, técnicos y guardaparques en toda la región. En la opinión de algunos se trata de mover bichos de un lugar a otro sin sentido, incluso poniendo en riesgo la salud de los animales silvestres, mientras que para otros es el camino para reconstruir lo que destruimos durante el siglo 20. Todavía no tengo elementos para formar mi propia opinión, por eso me gusta escucharlos a todos. Aún así, me parece que el caso del Yurumí es un éxito y que hay personas involucradas que saben muchísimo y que tienen un alto nivel de compromiso con lo que hacen. A todos ellos les deseo más objetivos concretados y tal vez, en algún momento, si hay lugar para mí, vuelva como voluntario para intentar ser útil y aprender cuanto pueda.

Si bien no pude dar con el oso hormiguero gigante, fui invitado a visitar el corral de pre-suelta en la estación Cerrito y así fue que vi por primera vez al mboreví, o Tapirus terrestris, directo a los ojos. Esperé el mensaje que coordinaría el encuentro con los muchachos con bastante ansiedad y como no tenía tarjeta sim que funcionara en la zona, di varias vueltas alrededor de una posada de la cual había obtenido la contraseña del wifi preguntando por ahí.

En el camino a ambas estancias fui avistando fauna. En un mismo día me encontré con 3 especies de cervidos. Guazubirá, varios Guasú Pukú y  un trio de los venados de las pampas reintroducidos que llevaban los radio-collares con los que son monitoreados.

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Cierva de Pantano
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Mazama gouazoubira
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Venados de las Pampas con radiocollar

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Se puede apreciar al macho terminando de perder la felpa en una de sus astas.

También me crucé con carpinchos y con aves diversas.

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Falco sparverius – Halconcito

Lamentablemente no sólo me encontré con bichos vivos. Un fin de semana largo comenzaba y los turistas llegaban en las camionetas que ofrecen el traslado hasta Pellegrini y en sus propios vehículos. Tuve que hacer un esfuerzo para mantener el buen humor una vez que empecé a hallar los despojos silvestres atropellados en el camino. + ¿Qué onda?, estamos en un área protegida, por lo menos podrían circular con más cuidado. Recorriendo las rutas de la región he visto cientos de bichos aplastados. Incluso varios de los que aún no pude fotografiar vivos en estado silvestre. Existen algunos estudios del impacto del tránsito en la fauna. Los que leí presentan números sorprendentemente altos de individuos y de especies sobre unidad de tiempo. A modo de demostración publico las siguientes fotos. Quizás solamente esté reproduciendo la táctica morbosa que utiliza Salud Publica con sus terribles imágenes de las cajas de cigarrillos, pero me da bastante bronca y puede ser que a alguien se le ocurra frenar un poco después de ver las fotos.DSCN5328 (2).JPGDSCN6483 (2).JPG

Alguno podría alegar que no son buenos ejemplos y que carpinchos y aguará popé hay muchísimos, lo que es cierto, pero otro, con una visión menos antropocéntrica, podría responder qué, si hay algo en demasía, somos los seres humanos. Cabe aclarar que otros bichos mucho más escasos también mueren bajo las ruedas. Simplemente desistí de fotografiarlos después de encontrar seis kaguaré , osos meleros o tamanduá mirim, según los llaman en cada lugar, deshechos en el tramo de la ruta que atraviesa la reserva del arroyo Tagatiyá Guasú en el norte paraguayo, meses después. Como último ejemplo, recomiendo el siguiente video. Mientras algunos intentan conservar su nicho ecológico, otros literalmente los pasan por arriba.

A las 4 de la tarde llegué a Cerrito. Tres caranday y una portera blanca eran las referencias para encontrar el lugar. La portera estaba cerrada. Dejé la moto y salté por encima. Evidentemente estaba ansioso. Los muchachos llegaron unos pocos minutos después, cuando ya había recorrido el camino hasta el corral. Me disculpé y nadie se lo tomó a mal. El equipo humano constaba de un guardaparque santafecino formado en Misiones,  una guardaparque correntina formada en su provincia y una voluntaria rosarina. Empezaron a llamar a Francisco, el tapir macho y en un momento apareció de entre los árboles del corral. DSCN6779 (2).JPGDSCN6775 (2).JPGDSCN6777 (2).JPGArmados de paciencia, los muchachos se empeñaron en hacerle tragar, dentro de frutas y verduras, los desparasitantes y otros químicos que debían suministrarle antes de su liberación definitiva. El tapir es un bicho inteligente sin duda. Con facilidad separaba en su trompa (probóscide) la parte que contenía la pastilla y la dejaba caer para comer el resto. Una y otra vez los guardaparques lo intentaron sin rendirse hasta que, por fin, lograron su cometido. Mucho más trabajo iba a dar la hembra, bastante más arisca que Francisco que más que como un animal arisco que tiende a esconderse, se comportaba como un caballo o burro manso. Como nací en Uruguay, donde no existen tapires, estuve fascinado todo el tiempo que compartí con estos miembros de la especie de mamíferos terrestres más grande de Sudamérica. Son perisodáctilos, como los equinos y los rinocerontes. Eso significa, entre otras cosas, que se caracterizan por tener el tercer dedo (el del medio) más desarrollado que los otros. En el caso de los caballos, burros y cebras, ese dedo es el único que tienen porque sus extremidades han llegado a un grado de especialización tal, que prescindieron de los otros. El tapir, en cambio, presenta tres en las patas traseras y cuatro en las delanteras, dándole ese aspecto tan primitivo a sus extremidades. DSCN6797 (2).JPGpatas mboreví 1.JPGDSCN6772 (2).JPGMientras las chicas se esmeraban en hacer salir también a la hembra de su escondite, fuimos a ver a los Pecaríes de Collar que habían sido soltados recientemente pero que aún dependían de que les facilitaran parte del sustento. El guardaparque los llamó y en pocos minutos llegaron en busca de su comida, saliendo del monte. Mientras tanto me quedé mirando como un Tatú se alimentaba tranquilamente.DSCN6726 (2).JPG DSCN6745 (2).JPGDSCN6743 (2).JPGDSCN6736 (2).JPGDSCN6738 (2).JPGDSCN6767 (2).JPGAl volver al corral, la señora tapir se había dignado a aparecer en público…DSCN6800 (2).JPGDSCN6801 (2).JPGUna vez que el equipo terminó con su trabajo, nos subimos a la camioneta para volver a la ruta donde la moto seguía parada. En el camino la guardaparque se interesó en las fotos que había tomado en mis días en el Iberá. Sabía mucho, daba gusto la charla y cuando vio las fotos del Yetapá, me preguntó: – ¿Y de la hembra no tenés foto?. + ¡A la pucha!, creo que no. ¿Será que dejo Corrientes sin capturarla?. Antes de bajar me recomendó que visitara el Parque Nacional Mburucuyá, lo que seguramente haga en mi próxima visita a la provincia. Les agradecí su atención y la amabilidad con la que me dejaron participar de su actividad y observar con los ojos grandes. Antes de despedirnos, me comentaron que en la zona habían visto algunas veces al Aguará Guasú y pensé: –¡Cuántas figuritas difíciles! ¡Qué lindo es todo esto! Me daba ganas de quedarme más tiempo, de seguir atrás del yurumí y de todos los bichos que no vi, pero el camino ya me llamaba a seguir. Iberá era mi primer parada larga en un viaje muy intenso que en aquel momento sólo era una construcción en mi mente, pero que estaba dispuesto a hacer realidad.

5 comentarios en “… vuelve a ser Corrientes

  1. Muy impactante el contenido de este post tanto como los vídeos documentales que nos señalan una vez más como especie feroz que somos y la huella de destrucción que estamos dejando lamentablemente… a reflexionar un poco!

  2. Con respecto al documental sobre los tigres como le llaman en el mismo al yaguarete… una cachorra murió atopellada por un ómnibus!! Será posible?! Que rabia que tristeza. Mataron una joven esperanza de supervivencia para la especie. Y los chóferes de los bondis que onda? Me siento hasta yo amenazada por ellos cuando cruzo las calles de Montevideo con mi bebe! Si a veces no tienen respeto ni por un cachorro de su misma especie…

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