Esteros del Iberá ( 3 )

Para interpretar la historia reciente de los Esteros de Iberá es fundamental entender quienes eran los mariscadores. El término vino de España donde hacía referencia a los recolectores de mariscos, una actividad que la humanidad practica desde tiempos remotos. En Corrientes, sin embargo, se refiere a los cazadores que, como medio de subsistencia, se dedicaban a la captura de fauna silvestre con el fin de alimentarse de su carne y comercializar los cueros, algunos de gran valor una vez procesados por las peleterías, marroquinerías, etc.  Estas actividades tuvieron como resultado la extinción local o una gran merma de algunas especies que fueron prolíficas en el esteral. Los casos más emblemáticos pueden ser el Yurumí u oso hormiguero gigante, el Tapir o Mboreví, las dos especies de Yacaré, el venado de las pampas y el Guasú Pucú, el Aguará Guazú y, por supuesto, el Yaguareté. Este último fue deliberadamente exterminado en una campaña de erradicación orientada a proteger el rodeo de los estancieros de la región. A partir de 1983, el Iberá fue declarado reserva provincial y algunos mariscadores fueron convocados para participar o formarse como guías de naturaleza. Lejos de ser una contradicción, ha sido muchas veces una práctica acertada que los verdaderos conocedores de la biodiversidad local se involucren y reconviertan a una actividad de conservación, generando así una forma sustentable de economía para sus familias. Experiencias similares han sido exitosas en otros lugares. Hace un tiempo tuve la oportunidad de ver como garimpeiros y principalmente los hijos de éstos se organizaron, formaron y convirtieron en guías de la Chapada Diamantina, estado de Bahía, Brasil, modificando positivamente su vida y colaborando activamente en la existencia de uno de los paraísos del senderismo y de la acampada silvestre. Es posible!xdscn6415-2También el humedal correntino es una región productora de arroz por lo qué algunos pobladores de Carlos Pellegrini y las zonas adyacentes supieron ser taiperos. Entre chamamés conversé con el propietario de un pequeño comedor que de ninguna manera añora los años en los que trabajó a destajo haciendo taipas a pala.

Me dirigí hacia el paraje Camba Trapo, que dista de la colonia Pellegrini unos 10km. La primera vez que fui lo hice en moto. Primero porque me lo sugirieron, quizás pensando que la distancia me resultaría excesiva para hacerla a pie y, en segundo lugar, porque quería probar ese camino de arena en el que se convierte la ruta provincial 40 en el tramo entre Pellegrini y Galarza, antes de decidirme a recorrerlo completo rumbo a Posadas

La referencia que tenía era una escuela rural donde, me dijeron, convenía que dejara la moto estacionada mientras salía a explorar. A los pocos minutos me crucé con la maestra, la única de la escuela, seguida por todos los alumnos que andaban de paseo por el paraje con el fin de identificar flora y fauna. Luego de conversar unos minutos, la maestra me indicó la ubicación de lo que para mi fue uno de los grandes hallazgos durante mi tiempo en el Iberá.  – En esa caranday hay un nido de Yabirú. Quizas están con cría ya.

yabiru-1yabiru-2dscn5971-2La pareja de Yabirú comparte y rota su posición sobre la palmera pero nunca quedan los pichones solos, porque, aún estando a salvo de zorros y otros predadores en la altura, los caranchos no perderían oportunidad de aprovechar un bocado tan tierno e indefenso si les dieran ventaja.dscn6614-2dscn6002-2

Camba Trapo es un estero del río Miriñay, salpicado de islas de monte espinozo y de madera dura. Abundan las Caranday. La población humana es escasa y la ganadería extensiva es la base de la economía local. La fauna es abundante y se pueden ver espectáculos como el de los Yabirú así como obsevar al Yacaré Overo, al que los locales llaman Bocón por su hocico más corto y ancho.

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Caiman latirostris – Yacaré Overo, Bocón.

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En Camba Trapo es posible avistar aves de pastizal, de humedal y de espinal, con gran facilidad.

Chrysomus ruficapillus – Varillero Congo
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Phimosus infuscatus – Cuervillo Cara Pelada

Al Tingazú, lo habíamos visto en las cercanías de Bella Unión, pero esta vez en el estero, pude observar como se alimenta y se mueve tanto sobre el suelo como entre las ramas.

Piaya cayana – TINGAZÚ

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De vuelta en la escuela, la maestra me convidó a entrar y me dijo que los niños querían hacerme algunas preguntas. Al rato estaba rodeado de ellos y ellas mirando algunas de las fotos que tenía descargadas en el teléfono. Rapidamente empezaron a identificar las aves en las imágenes. Uno de los más grandes se apoyaba en una guía editada por el gobierno de la provincia. Su memoria y su observación eran admirables. Pero una nenita de no más de siete años me sorprendió cuando fue la primera en decir – Pollona.. , para referirse a una Polla de Agua de la manera que es llamada en Corrientes. Cualquiera de esos niños sabía infinitamente más que yo sobre la vida silvestre del estero y fue un placer la conversación y el tiempo que pasé en su compañía. DSCN6003 (2).JPG

DSCN6009 (2).JPGAún tuve tiempo de una caminata más para meterme en ese monte anegadizo que bordea los espejos de agua. Las tropillas pastan a gusto con las patas sumergidas en un paisaje bucólico donde el Gaucho Gil es santo.

Dentro del espinal, la vida puede presentarse críptica y misteriosa, como puede llenarse de atractivos y color.DSCN6054 (2).JPG

DSCN6142 (2).JPGTodo está lleno de vida y es importante ver donde uno apoya la bota.DSCN6522 (2).JPG

Me hubiera quedado hasta la noche, pero para el atardecer tenía combinado un viaje en lancha por la laguna y hacia los canales que conectan con el Miriñay, en el cual iba a poder ver el dormidero de los cientos de Biguás que bucean en la laguna y que cada atardecer se reúnen en bandadas que vuelan en perfectas formaciones dando un espectáculo tan lindo. Volvería a Camba Trapo días después, un poco a pie un poco a dedo, sin ningún problema, y seguiría encontrando cosas maravillosas.DSCN6546 (2).JPG

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Una vez de regreso en Pellegrini y luego de tomar unos mates, salimos en lancha faltando algo mas de una hora para el atardecer.

La experiencia del hombre de la lancha y diversidad de la laguna y los canales nos permitieron avistar variada fauna durante todo el trayecto. Desde el agua pude tomar algunas fotos muy de cerca. Mientras enfocaba me sentí adentro de la boca de un yacaré negro.yacare-5

Pudimos apreciar los variados cantos del Angú, por los qué se ganó el apodo de Calandria del Estero y también al Federal, esa hermosa ave de humedal que tiene un porte como para tapa de libro de ornitología.

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Donacobius atricapilla – Angú

 

Amblyramphus holosericeus – Federal

dscn6206-2Una Guasú Pukú acababa de cruzar el río nadando y aún tenía el pelo mojado.

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Blastocerus dichotomus – Guasú Pukú , Cierva de Pantano

Los carpinchos en plena época de cría podían contarse por decenas, tanto en el agua como pastando o echados en ambas orillas.

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Dos hembras y una cría
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Macho adulto en simbiosis con un Picabuey

Difícil me resultó tomarle una foto a alguna de las Garzas Brujas. No porque haya pocas sino por lo ariscas que son. No permiten que nadie se aproxime y solo permanecen quietas escondidas entre las ramas y las hojas. Días después tendría la oportunidad de disparar una foto limpia de un juvenil.

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Nycticorax nycticorax – Garza Bruja

Al llegar a las torres de alta tensión nos encontramos con el dormidero de los Biguás.

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Phalacrocorax brasilianus – Biguá , Mbiguá , Cormorán Neotropical

Los Cormoranes del Neotrópico aprovechan estas construcciones humanas para dormir secos y a salvo de predadores.DSCN6282 (2).JPG

Realmente estaba ya muy cansado y fallando fotos por montones. Durante la vuelta, con el atardecer tan intensamente rojo sobre la laguna, empecé a sentir sueño. Se oía el grito de los zorros, aquel que alguna vez acompaño las andanzas del Yaguareté por el estero. Al llegar al campamento solo pude devorar mis provisiones y dormir profundamente en la carpa, reponiendo energías para el par de intensas experiencias que todavía viviría en el Iberá y viajando desde allí hasta el Paraguay.

 

4 comentarios en “Esteros del Iberá ( 3 )

  1. Sorprendente excursión por una ruta rebosante de vida y biodiversidad. Es maravilloso el Sur de América por la rica variedad faunística y enorme cantidad de especies con las que toparse.
    Me ha gustado mucho esa relación con las niñas y niños de la escuela y, deseo de corazón, que esas criaturas humanas tan curiosas y tan sabedoras de la riqueza natural existente a su alrededor, sigan cuidándola y defendiéndola con gran amor.

    Un saludo

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